TUPS, FedEx, DHL y Amazon Logistics: cuatro modelos, una guerra por el margen

Los resultados de UPS en el cuarto trimestre y en el conjunto de 2025 confirman algo que el mercado ya intuía: el gigante estadounidense del transporte urgente ha entrado en una nueva fase estratégica. Tras años marcados por el crecimiento explosivo del comercio electrónico, la compañía ha pasado de priorizar volumen a defender rentabilidad, calidad de ingresos y control de red. Y 2026 se perfila como el primer año en el que esa estrategia se ejecutará a pleno rendimiento.

UPS cerró 2025 con ingresos de 88.700 millones de dólares y un margen operativo ajustado del 9,8%, cifras sólidas en un contexto de normalización de volúmenes y elevada presión competitiva. Más relevante que los números es el mensaje implícito: UPS ha aceptado conscientemente perder parte del volumen menos rentable para proteger márgenes y capacidad operativa. La reducción progresiva de su exposición a Amazon es el mejor ejemplo de esta decisión.

Durante la pandemia y los años posteriores, UPS, como el resto del sector, se benefició de un crecimiento extraordinario del e-commerce. Sin embargo, ese crecimiento vino acompañado de tensiones en red, incremento de costes y una mayor dependencia de grandes clientes con bajo margen unitario.

En 2025, UPS ha terminado de ejecutar un giro estratégico que pivota sobre tres ejes claros: priorizar clientes de mayor valor, optimizar el ingreso por envío, construir una red más flexible y menos tensionada. Los resultados del cuarto trimestre reflejan este enfoque. En Estados Unidos, el volumen cayó un 3,2%, pero los ingresos por unidad crecieron un 8,3%. Es decir, menos paquetes, pero mejor pagados. Esta lógica contrasta con la estrategia histórica de competir por escala a cualquier precio.

Comparativa estratégica: UPS frente a FedEx FedEx y UPS compiten en mercados similares, pero cada vez con filosofías más divergentes. FedEx ha centrado su transformación en la integración de redes y reducción de costes estructurales, buscando recuperar eficiencia tras años de complejidad operativa. UPS, en cambio, ha apostado por simplificar su mix de clientes y proteger margen incluso a costa de renunciar a volumen. En términos de rentabilidad, UPS mantiene una ligera ventaja. Sus márgenes operativos ajustados superan los de FedEx, especialmente en el negocio internacional. Mientras FedEx sigue dependiendo en mayor medida de la recuperación del volumen, UPS parece más cómoda operando con un crecimiento más contenido pero rentable. La diferencia clave es estratégica: FedEx necesita que el volumen acompañe para que su modelo funcione; UPS está demostrando que puede crecer incluso sin él.

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