Geopolítica, nuevas industrias y tecnología redefinen la logística de cargas

Gonzalo Tomatis, manager de desarrollo de negocio, cuenta cómo cambiaron las rutas, los imprevistos internacionales y la relación con el cliente en el transporte de cargas en los últimos años

“Argentina es uno de los últimos puntos que se tocan en una ruta para esta zona, y eso implica servicios con bastante transbordo”. Con 20 años en el rubro de agentes de carga, Gonzalo repasa cómo la tecnología, la geopolítica y el auge de nuevas industrias están redefiniendo la logística internacional, y por qué el contacto humano con el cliente sigue siendo insustituible.

¿Cómo cambió el rol del forwarder en los últimos años?

Hoy es mucho más importante manejar criterio e información generalizada. Antes lo que se le pedía a un forwarder era vender un flete puntual de un punto a otro; hoy se presentan otros desafíos, porque hay más herramientas, más tipos de movimientos, y armar una logística requiere más planificación y experiencia.

También cambió mucho la disponibilidad de información para el cliente y la posibilidad de dar visibilidad sobre el estado de los embarques. Antes había que llamar a una naviera para saber en qué estado estaba el buque, o se recibían avisos de arribo en papel. Hoy existen muchas más herramientas para anticipar esa información.

¿Qué lugar ocupa la tecnología, y en particular la inteligencia artificial, en la operación diaria?

La inteligencia artificial potencia sobre todo las tareas repetitivas, como la revisión de documentación o la organización de datos para detectar errores. Ayuda mucho, pero hoy todavía hace falta un doble chequeo: no todo lo que devuelve es 100% acertado, y la experiencia sigue siendo clave para saber por dónde llevarla.

Todavía no es momento de delegarlo todo. Es una herramienta que ayuda a evacuar dudas y da una mirada más integral sobre un problema, pero seguirá avanzando, y para bien, así que hay que recibirla e ir incorporándola de a poco.

¿Cómo impacta el contexto geopolítico internacional en la operación logística diaria?

Hoy impacta muchísimo la situación bélica actual, porque puede mover desde los costos hasta las rutas y los tiempos de previsibilidad. Hay factores que no se pueden prever: un anuncio que cierra el estrecho de Ormuz puede derivar de inmediato en un aumento fuerte de fletes o en cambios de rutas de buques y de vuelos.

Todo eso genera tiempos difíciles de reacomodar, incluso para reabastecer buques o reprogramar salidas canceladas. En esos momentos es clave mantener informado al cliente, darle visibilidad y mostrar que del lado propio se están haciendo todas las gestiones necesarias.

¿Qué particularidades tiene Argentina dentro de las rutas regionales?

Argentina es uno de los últimos…

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